martes, 18 de junio de 2013

ELECCIONES

Cronograma para las elecciones legislativas de 2013 El cronograma electoral para 2013 oficializado por el Gobierno es el siguiente: 13 de mayo: Finalizó el plazo para convocar a las Paso nacionales. La Ley N º 26.571 fija en su artículo 20 que “la convocatoria a elecciones primarias las realizará el Poder Ejecutivo Nacional con una antelación no menor a 90 días previos a su realización. En Provincia el plazo venció antes, el 16 de abril, pero de acuerdo con el artículo 2 de la Ley N º 14.086 las Paso deben ser el mismo día de las nacionales. 12 de junio: Conformación de alianzas y adhesiones. A nivel nacional, en cumplimiento del artículo 6 de la Ley N º 26.576, “los partidos políticos que integren alianzas deben requerir su reconocimiento ante el juez federal con competencia electoral”. En Provincia, ese día venció el plazo para cumplir con el artículo 22 de la Ley N º 14.086 para el reconocimiento de alianzas. La norma establece que las alianzas deben presentarse “con una antelación no menor a los 60 días de la elección primaria”. 22 de junio: Cierre de las listas de precandidatos. En Nación lo dicta el artículo 26 de la Ley N º 26.571 y en Provincia el artículo 3 de la Nº 14.086. En ambos casos se da como máximo un plazo de 50 días antes de los comicios para presentar las listas. 12 de julio: Inicio de la campaña. De acuerdo con las leyes de las Paso, “la campaña electoral podrá iniciarse con 30 días de anticipación” a la fecha del comicio. 22 de julio: Inicio de la publicidad de campaña. La Ley fija que la publicidad televisiva de campaña podrá iniciarse 20 días antes de los comicios. En cambio, en la provincia de Buenos Aires, el artículo 16 de la norma N º 14.086 habla de “15 días previos a la fecha de los comicios”, es decir el 27 de julio, para todas las categorías de medios. 27 de julio: Restricción de los actos de gobierno. Las leyes de Nación y Provincia establecen que 15 días antes de la elección queda prohibido todo acto de gobierno que pueda inducir a la captación del voto. 3 de agosto: Difusión de encuestas. En la provincia está prohibida por ley la difusión de encuestas dentro de los ocho días previos a la efectivización de las Paso. 9 de agosto: Cierre de campaña. La campaña electoral finaliza 48 horas antes del inicio del acto eleccionario, coinciden el artículo 31 de la Ley N º 26.571 de la Nación, con el artículo 14 de la norma provincial Nº 14.086. 11 de agosto: Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso). Elecciones generales 12 de septiembre: Oficialización de listas. Un mes después de la realización de las Paso, y como dicta el artículo 20 de la Ley nacional Nº 26.571 “la resolución de oficialización de listas una vez que se encuentre firme”, será comunicada al Ministerio del Interior a los efectos de asignación de aporte, espacios publicitarios y franquicias que correspondieren”. 22 de septiembre: Inicio de la campaña. Así lo establece el artículo 91 de la Ley N º 26.571, cuando reza que “la campaña electoral se inicia 35 días antes de la fecha del comicio”. 2 de octubre: Inicio de la publicidad. El artículo 92 de la ley mencionada con antelación prohíbe la difusión de avisos publicitarios en medios televisivos, radiales y gráficos antes de los 25 días previos a la elección. 12 de octubre: Restricción de los actos de gobierno. Durante la campaña electoral, la publicidad de los actos de gobierno no podrá contener elementos que promuevan expresamente la captación del sufragio a favor de ninguno de los candidatos. También se fija esa prohibición a los 15 días previos a la emisión del sufragio. 19 de octubre: Prohibición de difusión de encuestas. Las mismas no podrán divulgarse más allá de los ocho días anteriores a la elección. 25 de octubre: Fin de la campaña electoral. “La campaña finaliza 48 horas antes del inicio del comicio”, establece el artículo 91 de la Ley nacional. 27 de octubre: Elecciones generales. De acuerdo con el artículo 1 de la Ley N º 25.983 “la elección se realizará el cuarto domingo de octubre inmediatamente anterior a la finalización de los mandatos”.

UNIDAD

“Más difícil aún resulta delimitar el momento en que se produce el paso de la omnipotencia a la impotencia, de la buena fortuna a la adversidad, de lo brillante a lo enmohecido” Ryszard Kapuściński He escrito innumerables notas acerca de la brutal y genocida corrupción que hoy reina en la Argentina, infinitamente superior a todo lo ocurrido en el pasado, incluida la década menemista. Recuerdo que, una vez, a raíz de una editorial en la que me preguntaba por qué los argentinos no relacionábamos la corrupción con el deterioro de nuestra vida personal, un periodista norteamericano me llamó y respondió: “entre los pueblos sajones, la cosa pública es de todos; entre los latinos, no es de nadie”. Más allá de la inteligente proposición, vuelvo a preguntarme, en razón del nuevo crimen de Castelar, y a la luz de las gigantescas denuncias de Carrió y Lanata, cómo puede ser que los familiares de los muertos y heridos ferroviarios no se den cuenta que la sangre derramada se ha convertido en los billetes de quinientos euros que la familia imperial y mafiosa que nos gobierna ha acumulado en sus bóvedas del sur, muchos de ellos transformados en diamantes durante la gira que doña Cristina y Patotín realizaron a Angola, con nulos resultados comerciales para el país. Periodistas y analistas bien intencionados dudan antes de decir la verdad, pura y dura; por ejemplo, escriben que, durante la “década ganada”, el Gobierno derivó veinticinco mil millones a los empresarios del transporte amigos. Como en tantos otros casos, tal vez para evitar acciones legales, recurren a eufemismos para enmascarar la realidad: los Kirchner no le repartieron dinero a otros sino que, lisa y llanamente, se la metieron en su propio bolsillo utilizando testaferros de todo tipo. Para que quede claro a qué me refiero: los Cirigliano, Ricardo Jaime y Schiavi son Kirchner, De Vido es Kirchner, Lázaro Báez es Kirchner, los Eskenazi son Kirchner, Jorge Brito es Kirchner, Ferreyra y sus socios (ElectroIngeniería) son Kirchner, Cristóbal López es Kirchner, Spolsky es Kirchner, Rudy Ulloa Igor es Kirchner, Recalde y La Cámpora son Kirchner, y la lista puede prolongarse hasta el infinito si agregamos a ella a la contraparte de tanta inmundicia: los empresarios que pagan por medrar y cazar en un zoológico, que también son Kirchner, como lo son los jueces federales que, ante las denuncias, miran para otro lado, sobreseen las causas sin investigar o demoran semanas cruciales allanamientos. De uno y otro lado del mostrador, don Néstor (q.e.p.d.) era el verdadero dueño de las empresas y campos que sus testaferros compraban, y su viuda y sus hijos las han heredado. ¿Esto no lo saben los periodistas que investigan? ¿No lo saben los padres de Lucas, el chico cuyo cadáver estuvo dos días dentro de un vagón en Once? ¿No lo saben los pobres e indigentes del Conurbano que ven, todos los días, morir a sus hijos por la adicción al “paco”? ¿Lo saben los deudos de los veintisiete muertos por día en accidentes en las rutas, que nos han convertido en el país más luctuoso del mundo en la materia? Los chacareros y los habitantes de los pueblos chicos del interior, ¿no saben que el dinero con el que se hubiera podido pavimentar los caminos de tierra está en las bóvedas de estancias sureñas? Esos productores y pequeños propietarios, ¿ignoran que cobran por sus cosechas un dólar de tres pesos porque los Kirchner perdieron, con el propósito de robarse YPF, reservas de energía equivalentes a quinientos millones de cabezas de ganado? Cuando escribí mi nota anterior, “Calesita Estrellada”, ignoraba cuán rápido mis pronósticos se confirmarían. Por una parte, la centro-derecha ratificó su estupidez congénita al lograr fracasar, con gran esfuerzo, en todos los intentos de constituir una gran confluencia de ese origen, a contrapelo de lo que sí hicieron los partidos de izquierda en la ciudad y en la Provincia de Buenos Aires. Por la otra, la señora Presidente se ocupó de informar al mundo que pretende replicar aquí el modelo de ¿justicia? que su fallecido patrocinador, el Papagayo Caribeño, impusiera en su país, donde una señora Juez, por el sólo hecho de haber fallado en contra de los deseos del tirano, pasó cuatro años en la cárcel, sufrió violaciones y golpizas y hasta ayer padeció arresto domiciliario. También imita a Pajarito Chiquitico en su permanente denuncia de ridículas conspiraciones –la última del venezolano incluyó la compra de dieciocho aviones de combate por la oposición-, para justificar las enormes catástrofes que el gobierno bolivariano ha derramado sobre su población: inseguridad, inflación, caída en la producción de combustibles, escasez y racionamiento de alimentos y hasta de papel higiénico, corrupción, tráfico de drogas, lavado de dinero, etc. ¿Nota usted alguna semejanza con nuestra realidad? ¿Recuerda que aquí los empresarios son responsables de la inflación, y no la brutal emisión que se ordena realizar al Banco Central? ¿Qué la prensa independiente conspira denunciando bolsos, aviones y bóvedas? ¿Qué los maquinistas, aliados a “Pino” Solanas, chocan los trenes a propósito para perjudicar a Randazzo? Volviendo al mal uso de las palabras, o a la prudencia en utilizarlas, debemos claramente decir que. además de cometer todo tipo de tropelías contra la vida y la propiedad que, por sí solas deberían llevarla a la cárcel de por vida, la señora Presidente es golpista y destituyente. Con su forma de gobernar y, en especial, cuando encabeza el ataque militante a la Corte Suprema, está violando la Constitución Nacional (artículos 1º, 14, 14 bis, 16 a 19, 22, 27 a 29, 31 a 34, 36 a 39, 41 a 43) e incurriendo en todos los delitos descriptos en los títulos X y XI del Código Penal. Como consecuencia de esa descripción, con la que nadie –salvo, por supuesto, “Carta Abierta” y “Justicia Legítima”- puede disentir, no solamente debe ser inmediatamente sometida a juicio político, sino calificada como infame traidora a la Patria, como dice la propia Constitución. Si los argentinos queremos tener un futuro como nación republicana, representativa y federal, debemos no sólo dejar de ser prudentes y cobardes sino comenzar a hablar –y hablarnos- claro y llamar a las cosas por su nombre: lo que estamos viviendo es el gobierno de una banda gigantesca de delincuentes, que han entrado a saco en todos los terrenos, con el propósito de enriquecerse, de robar bienes y empresas y, además, de convertirnos en un narco imperio, podrido hasta sus cimientos, que necesita contar con cada vez más pobres/clientes para disfrazarse de demócratas; en ese camino, no trepidan en pisotear leyes y tratados y desconocer derechos y garantías. Está en nosotros impedir que vayan por todo y, finalmente, lo consigan. PENSAR EN ACCIÓN

lunes, 17 de junio de 2013

EMULAR AL ADVERSARIO

El peligro de emular al adversario. Al brillante escritor argentino Jorge Luis Borges se le atribuye aquella frase que entre ironía y verdad decía que ";hay que tener cuidado cuando se elige a los enemigos porque uno termina pareciéndose a ellos";. Algo de eso se verifica en el presente cuando se observa la conducta de muchos que han perdido el rumbo, tal vez por impaciencia, bronca o impotencia, o porque cometieron el pecado de reflejarse en sus adversarios. Existe cierta ambigüedad en este tipo de situaciones. Por un lado el adversario pone reglas de juego, y en la medida que consigue imponerlas crea la sensación de que sus logros son el producto de sus modos, sus formas, su estilo, y obviamente sus ideas. Así, la tendencia a imitarlos, se genera como si fuera el único camino. Ellos ya no solo imponen su relato, sino que lo convierten en exitoso, por el solo hecho de que consiguen triunfos electorales, o porque son muchos los que repiten esa cantinela, como si se tratara de una verdad indiscutible. Avanzan, empujan, aplastan, y de ese modo, transmiten la idea consolidada de que para superarlos hay que hacer lo mismo que ellos, pero mejor, es decir ofrecer más de lo mismo, con matices adicionales. Pero ese es solo el comienzo, porque el problema arranca allí, para empeorar, cuando las inmoralidades del régimen se convierten en reglas de juego inmutables. Parece tan potente ese falaz argumento, que consiguen trasmitir la visión de que para ganarles habrá que ser más tramposos que ellos, se deberá mentir el doble y recurrir a todos los ardides y picardías que ellos aplican. No está mal aprender de sus aciertos, si los tuvieran. Tampoco es incorrecto detectar sus eventuales fortalezas, pero solo para ver si esos ingredientes son necesarios o pueden ser reemplazados en una estrategia equivalente pero opuesta. El desafío es justamente no parecerse al adversario, diferenciarse en todo lo que sea posible, sobre todo en lo esencial que no tiene que ver con sus formas sino con su inmoralidad intrínseca. Siempre parece más fácil ganar haciendo trampas que siguiendo valores y convicciones, pero imitarlos en su vulgaridad y falta de escrúpulos, en su crueldad y ausencia de principios, solo implica distanciarse de la meta. Se trata de triunfar, pero no a cualquier precio. Obtener un buen resultado haciendo lo incorrecto, no es ganar, sino perder. Y es peor cuando esa derrota implica que se ha claudicado en las convicciones para que ellos impongan las suyas y logren que la sociedad las considere indispensables. La gran batalla que vienen ganando no es la que parece, no es la de los triunfos electorales o la implementación de sus perversas políticas. Han ganado mucho más que eso. Impusieron sus reglas, diseñaron un contexto moral a su medida, fijando los parámetros bajo los cuales quieren competir, y es justamente por eso que triunfan muchas veces, porque son SUS reglas. Para lograr equilibrio, armonía y orden, hay que animarse a hacer las cosas de un modo diferente. Está claro que eso requiere paciencia. Este desafío no es para ansiosos. No es casualidad que sean los más añosos quienes hayan caído en la trampa de aceptar el presente con resignación, o bien de incitar a la búsqueda de recursos indebidos cruentos e inaceptables. La historia de una sociedad no se modifica por arte de magia. De hecho, es correcto y hasta saludable que las sociedades paguen por sus propios errores, como corresponde. De lo contrario, se podría creer que se pueden corregir rumbos con solo apretar un botón, y eso no forma parte del mundo real, sino de un universo imaginario ajeno a la esencia humana. Hay que hacerse cargo de los errores, de eso se trata. Claro que el aprendizaje es doloroso y amargo, pero solo de ese modo se asumen los desaciertos y se los internaliza para evitar repetirlos. El camino de regreso a la sensatez, será probablemente largo, lento y también difícil, porque hacerlo con corrección, honestidad, transparencia y con la verdad como bandera, traerá consigo tropiezos y cierta dificultad para lograr acuerdos y consensos. Pero eso es lo que se precisa hacer, es lo que se debe y lo que resulta imprescindible para dar vuelta la página. Tal vez, con algo de inteligencia, creatividad, y sobre todo tenacidad y perseverancia, se dispondrá de la posibilidad de acortar en algo estos plazos que pueden parecer interminables. Se necesita construir una alternativa o, tal vez, varias, pero que todas ellas sean capaces de transitar ese camino diferente, distinto, diverso. Se debe poder reemplazar el odio como matriz para que vuelva la armonía, esa que logre sustituir la imposición autoritaria del presente por el debate, el intercambio de inquietudes, la articulación de propuestas, la discusión pausada y serena de variantes que nos acerquen a las soluciones. Algunos que intentan buscar atajos, están equivocando el camino. Apurados por terminar este proceso de indignidad, atropellos y autoritarismo sistemático, pretenden recurrir a cualquier artilugio, imitando a sus adversarios y solo proponiendo otra alternativa demasiado parecida que ofrecer los mismos ingredientes y similares herramientas. A no confundirse. La recuperación del equilibrio, viene de la mano de hacer lo adecuado, con métodos que no puedan ser cuestionados por su inmoralidad, y transitando una construcción prudente, para que el futuro sea la consecuencia esperable de hacer las cosas del modo correcto. Es por eso que se debe abandonar esa mágica idea de imitarlos. Allí está la clave, en evitar esa tentación, porque hacerlo implica terminar pareciéndose a ellos y asumir entonces el peligro de emular al adversario. Alberto Medina Méndez albertomedinamendez@gmail.com

INFILTRADOS

La Cámpora se infiltra en las Fuerzas Armadas Por Agustín Laje (*) Restando pocos días para la asunción de Juan Domingo Perón a su tercera y última presidencia, el gobierno de Héctor Cámpora desplegó en 1973 el llamado “Operativo Dorrego”, que puso en las calles bonaerenses a 4 mil efectivos del Ejército y 800 integrantes de organizaciones de superficie de Montoneros, en el marco de tareas conjuntas de reconstrucción barrial. Las hipótesis esbozadas respecto de los verdaderos objetivos de la actividad en cuestión han sido de lo más variadas. La historia oficial enseña que se trató de un intento de “reconciliar a las Fuerzas Armadas con la Juventud Peronista”, pero interpretaciones más ajustadas a los documentos secretos de la época sostienen que la intención de fondo consistía en inyectar nuevas perspectivas ideológicas en las Fuerzas Armadas. Tal es el caso del escritor Juan Bautista “Tata” Yofre, quien en su libro El Escarmiento cita la confidencial “Biblia Montonera” en la que la organización terrorista se refirió al Operativo Dorrego de la siguiente forma: “Se alternan tareas manuales con las intelectuales, y en los momentos de descanso prolongado se organizan reuniones de grupos mixtos, de civiles y militares, alrededor de los fogones del vivac, produciéndose de esta forma un intercambio de opiniones y una comunicación más fluida que durante las tareas cotidianas, posibilitando y facilitando la captación ideológica”. Tras asumir Perón la presidencia, el Operativo Dorrego quedó en el olvido y la carrera del coronel Juan Jaime Cesio y del teniente general Jorge Carcagno –hombres del Ejército que impulsaron la actividad junto a dirigentes guerrilleros– se vino en picada. Perón ni siquiera concurrió al cierre del operativo el 25 de octubre de 1973, donde el Ejército hizo desfilar a sus tropas mientras las organizaciones de base de Montoneros también hacían desfilar a sus grupos militarizados: “Brigada Pablo Maestre”, “Brigada de Reconstrucción Eva Perón”, “Brigada Capuano Martínez”, “Brigada Fernando Abal Medina”. Cámpora terminó siendo virtualmente destituido por su propio jefe partidario, y pronto vería morir su carrera política en México, completamente solo y aislado de la Argentina. A cuatro décadas del Operativo Dorrego, la historia se evidencia circular, redundante, repetitiva. Héctor Cámpora ya no gobierna el país, pero sí lo hacen quienes se dicen sus herederos políticos. La organización Montoneros fue exterminada, pero las llamadas “organizaciones de derechos humanos” recogieron el legado ideológico de aquélla. Las Fuerzas Armadas ya no tienen el poder de antaño, pero sí padecen una crisis moral similar a la que las aquejaba en 1973, cuando el aludido operativo tuvo lugar. Y en el marco de este anacronismo setentista que caracteriza los tiempos que corren, el kirchnerismo vuelve a la carga con el objetivo que jamás pudo cumplir Cámpora: adoctrinar a las Fuerzas Armadas con arreglo a ideas de izquierda. Así las cosas, los recientes cambios en el gabinete del gobierno reflejan una nueva etapa en la estrategia kirchnerista respecto de las Fuerzas Armadas. Del año 2003 a esta parte, la destrucción moral e ideológica de las fuerzas fue la meta que guió a Néstor y Cristina en el trazado de sus políticas de defensa. El hombre clave de ese período se llamó Horacio Verbitsky, quien puso a la ex montonera Nilda Garré en el gobierno como ministra de Defensa primero, y como ministra de Seguridad después. De esta parte a lo que se viene, en cambio, es la reconstrucción de las fuerzas en virtud de una nueva ideología funcional al kirchnerismo lo que guiará al régimen. El hombre de esta renovada etapa sería el nuevo ministro de Defensa, Agustín Rossi, quien ya anunció que la estructura de las Fuerzas Armadas será utilizada para efectuar “tareas sociales” en pleno año electoral, apoyadas por los militantes de La Cámpora. ¿Un nuevo “Operativo Dorrego” está en marcha? Lo cierto es que las intromisiones de La Cámpora en sectores vinculados a las Fuerzas Armadas han sido moneda corriente en los últimos días. El desembarco de la agrupación neomontonera en el área de defensa ya está en marcha. El caso más visible es el del dirigente camporista Santiago Rodríguez, que estuvo al frente de Fabricaciones Militares –totalmente cooptada por militantes– junto a su novia Bárbara Grané, y que ahora estará a cargo de la secretaría de Ciencia, Tecnología y Producción para la Defensa. Otros tantos camporistas, al igual que Rodríguez, han asumido puestos administrativos que los ponen en contacto con miembros de las fuerzas, permitiéndoles efectuar ese trabajo en el que se muestran expertos: el adoctrinamiento. Fuentes que por razones obvias me solicitaron mantenerlas en el anonimato me aseguraron que el personal civil de los Casinos de Oficiales y Suboficiales de la Fuerza Aérea Argentina con base en la Guarnición Aérea Córdoba son militantes de La Cámpora, que cobran cerca de $5.000 mensuales. Según estas mismas fuentes militares, “el personal civil proveniente de La Cámpora se ha infiltrado totalmente dentro de nuestras Fuerzas Armadas, con conocimiento de la alta oficialidad encargada de los Institutos Militares”. Llamativamente, la preocupación se manifiesta en los cuadros más jóvenes, que advierten los esfuerzos por desvirtuar aquellos valores por los que decidieron incorporarse en las Fuerzas Armadas, tras un largo proceso de previa desmoralización. La preocupación se fundamenta, en concreto, sobre dos cuestiones: el adoctrinamiento que ya están empezando a sufrir los miembros de las Fuerzas Armadas por un lado, y el contacto con el arte y la técnica militar que están teniendo los militantes de La Cámpora por el otro, de lo cual pueden aprender mucho. Adoctrinar niños de jardín de infantes y presos en las cárceles ha sido, hasta el momento, una actividad relativamente sencilla para La Cámpora. ¿Pero cómo terminará esta nuevo “Operativo Dorrego” versión siglo XXI? (*) Es autor del libro Los Mitos Setentistas, y director del Centro de Estudios LIBRE. En agosto publicará nuevo libro sobre el kirchnerismo, en coautoría con Nicolás Márquez. agustin_laje@hotmail.com | www.agustinlaje.com.ar | @agustinlaje

domingo, 16 de junio de 2013

CAPANDO PALABRAS

CAPANDO PALABRAs “Más difícil aún resulta delimitar el momento en que se produce el paso de la omnipotencia a la impotencia, de la buena fortuna a la adversidad, de lo brillante a lo enmohecido” Ryszard Kapuściński He escrito innumerables notas acerca de la brutal y genocida corrupción que hoy reina en la Argentina, infinitamente superior a todo lo ocurrido en el pasado, incluida la década menemista. Recuerdo que, una vez, a raíz de una editorial en la que me preguntaba por qué los argentinos no relacionábamos la corrupción con el deterioro de nuestra vida personal, un periodista norteamericano me llamó y respondió: “entre los pueblos sajones, la cosa pública es de todos; entre los latinos, no es de nadie”. Más allá de la inteligente proposición, vuelvo a preguntarme, en razón del nuevo crimen de Castelar, y a la luz de las gigantescas denuncias de Carrió y Lanata, cómo puede ser que los familiares de los muertos y heridos ferroviarios no se den cuenta que la sangre derramada se ha convertido en los billetes de quinientos euros que la familia imperial y mafiosa que nos gobierna ha acumulado en sus bóvedas del sur, muchos de ellos transformados en diamantes durante la gira que doña Cristina y Patotín realizaron a Angola, con nulos resultados comerciales para el país. Periodistas y analistas bien intencionados dudan antes de decir la verdad, pura y dura; por ejemplo, escriben que, durante la “década ganada”, el Gobierno derivó veinticinco mil millones a los empresarios del transporte amigos. Como en tantos otros casos, tal vez para evitar acciones legales, recurren a eufemismos para enmascarar la realidad: los Kirchner no le repartieron dinero a otros sino que, lisa y llanamente, se la metieron en su propio bolsillo utilizando testaferros de todo tipo. Para que quede claro a qué me refiero: los Cirigliano, Ricardo Jaime y Schiavi son Kirchner, De Vido es Kirchner, Lázaro Báez es Kirchner, los Eskenazi son Kirchner, Jorge Brito es Kirchner, Ferreyra y sus socios (ElectroIngeniería) son Kirchner, Cristóbal López es Kirchner, Spolsky es Kirchner, Rudy Ulloa Igor es Kirchner, Recalde y La Cámpora son Kirchner, y la lista puede prolongarse hasta el infinito si agregamos a ella a la contraparte de tanta inmundicia: los empresarios que pagan por medrar y cazar en un zoológico, que también son Kirchner, como lo son los jueces federales que, ante las denuncias, miran para otro lado, sobreseen las causas sin investigar o demoran semanas cruciales allanamientos. De uno y otro lado del mostrador, don Néstor (q.e.p.d.) era el verdadero dueño de las empresas y campos que sus testaferros compraban, y su viuda y sus hijos las han heredado. ¿Esto no lo saben los periodistas que investigan? ¿No lo saben los padres de Lucas, el chico cuyo cadáver estuvo dos días dentro de un vagón en Once? ¿No lo saben los pobres e indigentes del Conurbano que ven, todos los días, morir a sus hijos por la adicción al “paco”? ¿Lo saben los deudos de los veintisiete muertos por día en accidentes en las rutas, que nos han convertido en el país más luctuoso del mundo en la materia? Los chacareros y los habitantes de los pueblos chicos del interior, ¿no saben que el dinero con el que se hubiera podido pavimentar los caminos de tierra está en las bóvedas de estancias sureñas? Esos productores y pequeños propietarios, ¿ignoran que cobran por sus cosechas un dólar de tres pesos porque los Kirchner perdieron, con el propósito de robarse YPF, reservas de energía equivalentes a quinientos millones de cabezas de ganado? Cuando escribí mi nota anterior, “Calesita Estrellada”, ignoraba cuán rápido mis pronósticos se confirmarían. Por una parte, la centro-derecha ratificó su estupidez congénita al lograr fracasar, con gran esfuerzo, en todos los intentos de constituir una gran confluencia de ese origen, a contrapelo de lo que sí hicieron los partidos de izquierda en la ciudad y en la Provincia de Buenos Aires. Por la otra, la señora Presidente se ocupó de informar al mundo que pretende replicar aquí el modelo de ¿justicia? que su fallecido patrocinador, el Papagayo Caribeño, impusiera en su país, donde una señora Juez, por el sólo hecho de haber fallado en contra de los deseos del tirano, pasó cuatro años en la cárcel, sufrió violaciones y golpizas y hasta ayer padeció arresto domiciliario. También imita a Pajarito Chiquitico en su permanente denuncia de ridículas conspiraciones –la última del venezolano incluyó la compra de dieciocho aviones de combate por la oposición-, para justificar las enormes catástrofes que el gobierno bolivariano ha derramado sobre su población: inseguridad, inflación, caída en la producción de combustibles, escasez y racionamiento de alimentos y hasta de papel higiénico, corrupción, tráfico de drogas, lavado de dinero, etc. ¿Nota usted alguna semejanza con nuestra realidad? ¿Recuerda que aquí los empresarios son responsables de la inflación, y no la brutal emisión que se ordena realizar al Banco Central? ¿Qué la prensa independiente conspira denunciando bolsos, aviones y bóvedas? ¿Qué los maquinistas, aliados a “Pino” Solanas, chocan los trenes a propósito para perjudicar a Randazzo? Volviendo al mal uso de las palabras, o a la prudencia en utilizarlas, debemos claramente decir que. además de cometer todo tipo de tropelías contra la vida y la propiedad que, por sí solas deberían llevarla a la cárcel de por vida, la señora Presidente es golpista y destituyente. Con su forma de gobernar y, en especial, cuando encabeza el ataque militante a la Corte Suprema, está violando la Constitución Nacional (artículos 1º, 14, 14 bis, 16 a 19, 22, 27 a 29, 31 a 34, 36 a 39, 41 a 43) e incurriendo en todos los delitos descriptos en los títulos X y XI del Código Penal. Como consecuencia de esa descripción, con la que nadie –salvo, por supuesto, “Carta Abierta” y “Justicia Legítima”- puede disentir, no solamente debe ser inmediatamente sometida a juicio político, sino calificada como infame traidora a la Patria, como dice la propia Constitución. Si los argentinos queremos tener un futuro como nación republicana, representativa y federal, debemos no sólo dejar de ser prudentes y cobardes sino comenzar a hablar –y hablarnos- claro y llamar a las cosas por su nombre: lo que estamos viviendo es el gobierno de una banda gigantesca de delincuentes, que han entrado a saco en todos los terrenos, con el propósito de enriquecerse, de robar bienes y empresas y, además, de convertirnos en un narco imperio, podrido hasta sus cimientos, que necesita contar con cada vez más pobres/clientes para disfrazarse de demócratas; en ese camino, no trepidan en pisotear leyes y tratados y desconocer derechos y garantías. Está en nosotros impedir que vayan por todo y, finalmente, lo consigan. Bs.As., 16 Jun 13 Enrique Guillermo Avogadro

LA TRISTEZA NO TIENE FIN

Calendar junio 16, 2013 | Posted by Malú Kikuchi Por Malú Kikuchi (16/6(2013) Desgraciadamente no vivo en el mismo país que Cristina y sus funcionarios. La mayoría de los argentinos tampoco tiene ni el privilegio, ni la suerte de compartir el hábitat del gobierno. Y nos va distinto. Peor, mucho peor. Peligrosamente peor. No me refiero a detalles como no encontrar nunca los “precios congelados” de Moreno en los supermercados; a no disfrutar las generosas moratorias por no tener plata en negro (en blanco tampoco), por haber pagado todos los impuestos a tiempo y esforzadamente. No es eso. Ni siquiera me refiero a las flagrantes mentiras del INDEC, que nos toma por idiotas, y a veces pienso que lo somos ya que lo toleramos; ni a las injusticias de los llamados juicios de la verdad, donde la verdad es sólo la mitad de la misma, y me refiero a la frase del Licenciado Luis Labraña (ex guerrillero) que sostiene: “O estamos todos presos o estamos todos libres”. O a la monstruosidad de haber desperdiciado los mejores 10 años en la historia argentina, sin solucionar los graves problemas de infraestructura que tenemos, la energía en la que dejamos de invertir, ni el entubamiento de los arroyos, cuestión de seguir inundándonos; ni temas de vivienda, ni de cloacas en el conurbano. No solucionar los DDHH de los indígenas, destruir el sistema educativo y cambiar la historia para acomodarla al relato. Y mentir. Mentir. Mentir. Y volver a mentir. Lo anterior, es molesto, injusto, da bronca, pero no es mortal. Puede que mate nuestro perdido orgullo de ser argentinos; puede que nos mate la vergüenza de saber que roban tanto que la plata la tienen que pesar, porque no tienen tiempo para contarla. Nuestra plata. Lo terrible es que nos matan. Eso es verdad y no forma parte del relato, queda fuera de las estadísticas oficiales. Nos matan. La vida de un argentino no vale nada. La vida de muchos argentinos no vale nada. Con una excepción: los muertos terroristas durante el proceso militar, esos tienen precio y son carísimos. Los pagamos nosotros, como todo lo demás. Hablamos de los muertos de a pie, aunque anden en tren. Y antes de empezar con los *“trenes rigurosamente peligrosos” que hemos sabido conseguir, recordemos algunos hitos de “la sensación de inseguridad” de la década K. Axel Bloomberg, 23 años, secuestrado y asesinado en marzo 2003. Matías Berardi, 16 años, intento de secuestro y asesinato en 9/2010. Candela Sol Rodríguez, 11 años, secuestrada, violada y asesinada, 8/2011, tirada en un basural (no hay responsables). Ahora, Ángeles Rawson, 13/6/2013, asesinada, también encontrada en un basural. Y los cientos de asesinados que sólo recuerdan sus familiares. Demasiados. Un ultraje a la condición humana. Argentina no está inmersa en una abierta guerra civil. Sí en una encubierta guerra entre delincuentes, que van ganando y ciudadanos que intentan sobrevivir como pueden. No soportamos terremotos, ni tsunamis. No hay tormentas perfectas, ni aerolitos demoliendo ciudades, sólo un pésimo gobierno en materia de seguridad (en otras áreas también es muy malo). Lo nuestro es difícil de explicar. Desidia, inoperancia y robo. ¿Por qué lo soportamos? Un rápido recuerdo para la inundación de La Plata. El arroyo El Gato, responsable del desborde gracias a una lluvia torrencial, fue “oficialmente” entubado por lo menos 3 veces. En parte. Se suponía que en su totalidad. Hoy se reportan 75 muertos. Todos ellos evitables. ¿Y la plata de los sucesivos e inexistentes entubamientos? ¿Pesada, embolsada, fuera del país o en bóvedas? La corrupción mata. Trenes. Es cierto, hace 50 años que vienen en caída libre. Pero este gobierno lleva ¡10 años en el poder! Los subsidios son de $ 7.000 millones y se han invertido $300 millones. ¿Y los $6.700 millones restantes? ¿Compartidos con los concesionarios, pesados, embolsados, fuera del país, o en bóvedas? La corrupción mata. El 22 de febrero 2012, una formación del Sarmiento chocó en la estación del Once, fallaron los frenos. 52 muertos (la bebé de 6 meses en la panza de su mamá, era una persona), y 703 heridos. Fue un escándalo. Entonces empezó el maquillaje. Pintaron los vagones, echaron a los concesionarios, arreglaron las estaciones, recauchutaron algunos vagones, cambiaron algunos frenos, pero la gente siguió viajando igual. El 13/6/2013, otra vez el Sarmiento, que en Castelar no frenó y embistió otra formación que estaba detenida. 3 muertos, 315 heridos. Los subsidios siguen. A cargo de los trenes, ya casi sin concesionarios, vuelven a su dueño de siempre: el estado. Se ocupa, ¿se ocupa? de ellos el ministro Florencio Randazzo. Se ha formado una comisión para averiguar qué pasó. La más efectiva manera de no averiguar nada. La corrupción, mata. No tan trágico, pero serio, porque es difícil salir de una situación determinada si no se cambia a los actores de la misma, el centro derecha no encuentra la forma de unirse sobre puntos básicos. Han priorizado los egos (alguien debería explicar en qué se basan para tenerlos tan inflados), por sobre los intereses de la nación. Son funcionales al gobierno. Mientras que sí lo ha hecho el centro izquierda dando una lección de democracia. Más divisiones, menos diputados y senadores para la oposición. Una segura manera de perder la soñada mayoría en el congreso que podría cambiar la historia, evitando el cambio de la Constitución. Y matar menos gente. Que no es un detalle menor. Por lo menos para la ciudadanía. *”Tristeza nao tem fim”, poema de Vinicius de Moraes, famoso como canción, con música de Jobim. *”Trenes rigurosamente vigilados”, película checa, 1966, que en 1967 ganó el Oscar a la mejor película extranjera.

viernes, 14 de junio de 2013

EL ÚLTIMO GOLPE DEL RELATO

Por Nicolás Márquez Cuando Néstor Kirchner se hizo cargo de la presidencia en el año 2003, desde entonces y hasta hoy se impuso el “paratodismo” subsidiante, no sólo para disfrute de los amigos del poder sino también para anestesiar los reclamos de las muchedumbres y de esta manera obtener oportunos réditos electorales. Dentro de este festival de desembolsos a la marchanta, va de suyo que uno de los sectores que más disfrutaron del dispendio fue el de ferrocarriles, fundamentalmente a través de la Secretaría de Transportes, capitaneada desde entonces y hasta el año 2009 por Ricardo Jaime, connotado filibustero que ha venido “trabajando” junto a Néstor Kirchner en Santa Cruz desde los años 80`[1], y obviamente, don Jaime, además de convertirse en millonario[2] ha sido sindicado como testaferro de Kirchner (entre tantos testaferros que al parecer han rodeado al hampón fallecido). Desde entonces, la citada Secretaría comenzó a gozar de un sinfín de alegres desembolsos financiados con plata ajena (impuestos, retenciones y emisión monetaria): en el año 2004 todo el sistema de transporte recibió un poco más de mil millones de pesos. En el 2005 recibió 1.600 millones de pesos. En el 2006, la cifra ascendió a 2.600 millones de pesos. En el 2007 recibió casi 4.800 millones de pesos. Durante 2008 la cifra subió a 5.900 millones de pesos. En total, entre el año 2004 y 2009, los trenes, los subtes y los colectivos del área metropolitana recibieron casi 21.000 millones de pesos[3]. Lo que siempre se adujo es que de estos dispendios, los empresarios beneficiados le devolvían a Jaime el 20% del total, con lo cual, si tomamos como cierto que entre 2004 y 2009 cada empresario del transporte “reintegró” ese porcentual de cada subsidio que recibió del Estado, debemos concluir que alguien muy poderoso recaudó, durante ese lapso más de 4.200 millones de pesos[4]. ¿Jaime se quedaba con todo ello?, pareciera que no, puesto que el testaferro presunto concurriría al despacho de Kirchner con un bolso como los que usaban los carteros a domicilio[5], dato confirmado luego por el actual secretario general de la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (APTA) y ex subsecretario de Transporte Aeronáutico de la Argentina Ricardo Cirielli[6]. Hasta el momento, el hombre de confianza de Kirchner no fue detenido jamás en la causa por la que se lo imputa. ¿Y quién es el Juez de la causa?, no otro que el sobreseedor todoterreno Norberto Oyarbide. Pero Jaime no es el problema. El personaje de marras no es más que uno de los tantos beneficiarios del progresismo de amigos capitaneado por la familia Kirchner. En efecto, el mencionado bribón dejó su cargo en el año 2009 y las grandes tragedias en materia de transportes e infraestructura acontecieron después, sencillamente porque el problema no es un funcionario puntual sino un sistema, en este caso el estatista, que por naturaleza y definición es ineficiente, corrupto y a la postre, homicida. Efectivamente, el año pasado se padeció esta perfidia en el trágico accidente ferroviario en la estación de “Once”[7] (en el cual por inoperancia estatal murieron 51 personas y más de 700 resultaron heridas). Tras algunos anuncios rimbombantes en consecuencia y tras crear en junio del 2012 el “Ministerio del Interior y Transporte” a cargo Florencio Randazzo, el sórdido sistema de subsidios prosiguió intacto y hasta el año pasado se despilfarró sólo para mantenimiento ferroviario 7 mil millones de pesos. Un sonriente Randazzo anunció su festival como “Una revolución ferroviaria”. Pero lo cierto es que el día de ayer, 14 de junio, otro episodio similar acontecido en el tren Sarmiento en la zona de Castelar acabó con la vida de al menos 3 personas y unas 300 accidentadas. El estatismo no sólo envilece la calidad del servicio y siembra corrupción, sino que además el estatismo mata. La farsa nacional y popular El kirchnerismo, o lo que queda de él, transita la última instancia de su farsa nacional y popular. Camina rumbo al abismo electoral chocándose todo y a todos. Perdiendo sentencias judiciales y sumergido en un microclima conformado por una secta de alcahuetes y arribistas que aplauden a Cristina en sus habituales monólogos, mientras las encuestas confirman que en 4 de los 5 grandes distritos electorales el régimen pierde por escándalo. En la Provincia de Buenios Aires (el único ambiente de gran concentración de habitantes donde el kirchnerismo aspira a dar batalla), como sabemos Alicia Kirchner iba a ser la lideresa en la lista oficialista, pero hete aquí que a la hermana del dictador la tapó la inundación, tras la catástrofe homicida que se dio en la inundación en la ciudad de La Plata, dónde murieron más de medio centenar de platenses. Luego el régimen hasta ayer venía pensando en reemplazar a la malograda Alicia Kichner ofreciendo como candidato justamente a Florencio Randazzo, pero como sabemos, Randazzo acaba de chocar: ¿Y ahora de qué se van a disfrazar?. Desde su inicio el régimen ha sido un aparato corrupto y autoritario pero con suerte. Ahora es un aparato más corrupto, más autoritario pero se le acabó la suerte. Al kirchnerismo le entran balas por todos lados y al parecer, la duda que ensombrece aún más el panorama para el oficialismo es que en la Provincia de Buenos Aires no corre riesgos de salir segundo, sino que no pocas voces piensan que saldría tercero (si es que Sergio Massa decide lanzarse como candidato opositor por un frente propio). Estamos transitando la última etapa de un relato desvencijado y destartalado en el cual, la única infraestructura fuertemente construida en estos años parecieran haber sido las bóvedas de los ladrones que esconden el dinero que le robaron a los contribuyentes con la inequívoca participación y/o complicidad del matrimonio presidencial. Pero el oficialismo, con la inmoralidad que es connatural a su talante, siempre juega con las cartas marcadas y se sabe que el fantasma del fraude siempre acecha, motivo por el cual en las elecciones de agosto y octubre resulta imperiosa la masiva participación ciudadana, a fin de que esta se vuelque con entusiasmo a controlar que los malvivientes del oficialismo no roben las urnas ni hagan dibujos extraños con los votos. Por ende, terminamos esta breve nota no con una frase ingeniosa ni una reflexión elegante, sino incentivando y exhortando a los sectores civilizados de la sociedad a inscribirse como fiscales en el siguiente link: http://www.redserfiscal.com.ar/ para que la merecida paliza electoral que recibiría Cristina y sus lacayos en ciernes no sea pirateada por inobservancia o apatía ciudadana. Si no hacemos este esfuerzo por nosotros mismos, al menos hagámoslo por los que constantemente mueren por acción u omisión de los detentadores y beneficiarios de esta década de farsa nacional y popular. La Prensa Popular | Edición 207 | Viernes 14 de junio de 2013 [1] Fue en la Provincia de Santa Cruz cuando Jaime hizo sus primeras armas en la política siendo director de Catastro desde1984 a 1987; concejal y presidente del Honorable Concejo Deliberante entre 1987 y 1991. [2] Si bien Jaime nunca fue más que un empleado estatal, se le constató la propiedad de los siguientes bienes: un departamento en el duodécimo piso de la Avenida del Libertador 650; un departamento en Puerto Madero, una colección de departamentos de verano en Florianópolis (Brasil); cinco casas en el country Cuatro Hojas, en Mendiolaza, Córdoba; un fastuoso barco; y un avión personal [3] Luis Majul. El Dueño. Editorial Planeta. Noviembre 2009. Páginas 277 y 278. [4] Luis Majul. El Dueño. Editorial Planeta. Noviembre 2009. Páginas 277 y 278. [5] Luis Majul. El Dueño. Editorial Planeta. Noviembre 2009. Página 234. [6] Cirielli: “Jaime se llevaba bolsos donde supuestamente había dinero”. Diario La Nación, 06 de mayo de 2013 http://www.lanacion.com.ar/1579407-cirielli-jaime-se-llevaba-bolsos-donde-supuestamente-habia-dinero [7] El accidente ferroviario de Once de 2012, comúnmente llamado Tragedia de Once por los medios de comunicación, fue un siniestro ocurrido el miércoles 22 de febrero de 2012 a las 08:33 a.m., cuando el tren Nº 3772, identificado con la chapa 16, que se encontraba llegando a la plataforma número 2 de la Estación Once de Setiembre (Once), no logró detener su marcha y colisionó con los sistemas de paragolpes de contención de la estación. La formación, de ocho vagones, transportaba en plena hora pico a más de 1200 pasajeros a bordo. Fallecieron 51 personas y más de 703 resultaron heridas.

jueves, 13 de junio de 2013

FE DE ERRATAS- LAS PASO 11 DE AGOSTO

CRONOGRAMA ELECTORAL 2013 *Elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) 30 de abril Se cierra el Registro de Electores, que en esta oportunidad incluirá a los menores de 16 y 17 años, que tienen tiempo hasta hoy para renovar el DNI y quedar habilitados para sufragar. 13 de mayo Fin del plazo para convocar a las PASO nacionales. La Ley 26.571 fija en su art. 20 que “la convocatoria a elecciones primarias las realizará el Poder Ejecutivo nacional con una antelación no menor a 90 días previos a su realización. En provincia el plazo vence antes, el 16 de abril, pero de acuerdo al artículo 2 de la Ley 14.086 las PASO deber ser “el mismo día” de las nacionales. 12 de junio Conformación de alianzas y adhesiones. A nivel nacional, en cumplimiento del art. 6 de la Ley 26.576, “los partidos políticos que integren alianzas deben requerir su reconocimiento ante el juez federal con competencia electoral”. En Provincia, ese día vence el plazo para cumplir con el art 22 de la Ley 14.086 para el reconocimiento de alianzas. La norma establece que las alianzas deben presentarse “con una antelación no menor a los 60 días de la elección primaria”. 22 de junio Cierre de las listas de precandidatos. En Nación lo dicta el art. 26 de la Ley 26.571 y en Provincia el art. 3 de la 14.086. En ambos casos se da como máximo un plazo de 50 días antes de los comicios para presentar las listas. 12 de julio Inicio de la campaña. De acurdo a las leyes de las PASO (art 31 de la 26.571 y art. 16 de la 14.086) “la campaña electoral podrá iniciarse con 30 días de anticipación” a la fecha del comicio. 22 de julio Inicio de la publicidad de campaña. La ley nacional antes mencionada fija, en el art.31 que la publicidad televisiva de campaña podrá iniciarse 20 días antes de los comicios. En cambio, en la provincia de Buenos Aires, el artículo 16 de la norma 14.086 habla de “15 días previos a la fecha de los comicios”, es decir el 27 de julio, para todas las categorías de medios. 27 de julio Restricción de los actos de gobierno. Las leyes de Nación y Provincia establecen (art. 93 de la primera y 16 de la segunda) que 15 días antes de la elección queda prohibido todo acto de gobierno que pueda inducir a la captación del voto. 3 de agosto Difusión de encuestas. En la Provincia está prohibida por Ley (art. 16 de la 14.086) la difusión de encuestas dentro de los 8 días previos a la efectivización de las PASO. 9 de agosto Cierre de campaña. La campaña electoral foinaliza “48 horas antes del inicio del acto elecionario”, coinciden el art. 31 de la Ley 26.571 de la Nación, con el art. 14 de la norma provincial 14.086. 11 de agosto Elecciones Primarias *Elecciones generales 12 de septiembre Oficialización de listas. Un mes después de la realización de las PASO, y como dicta el art. 20 de la Ley nacional 26.571 “la resolución de oficialización de listas una vez que se encuentre firme”, será comunicada al Ministerio del Interior, a los efectos de asignación de aporte, espacios publicitarios, y franquicias que correspondieren”. 22 de septiembre Inicio de la campaña. Así lo establece el art. 91 de la Ley 26.571, cuando reza que “la campaña electoral se inicia 35 días antes de la fecha del comicio”. 2 de octubre Inicio de la publicidad. El art. 92 de la Ley mencionada con antelación prohíbe la difusión de avisos publicitarios en medios televisivos, radiales y gráficos antes de los 25 días previos a la elección. 12 de octubre Restricción de los actos de gobierno. La norma 26.571 en su art. 93 dicta que “durante la campaña electoral, la publicidad de los actos de gobierno no podrá contener elementos que promuevan expresamente la captación del sufragio a favor de ninguno de los candidatos”. En el párrafo siguiente fija esa prohibición a los 15 días previos a la emisión del sufragio. 19 de octubre Prohibición de difusión de encuestas. Las mismas no podrán divulgarse más allá de los ocho días anteriores a la elección, de acuerdo a lo establecido en el art. 59 de la Ley 26.571. 25 de octubre Fin de la campaña electoral. “La campaña finaliza 48 horas antes del inicio del comicio”, establece el art 91 de la Ley nacional. 27 de octubre Elecciones generales. De acuerdo al art. 1 de la Ley 25.983 “la elección se realizará el cuarto domingo de octubre inmediatamente anterior a la finalización de los mandatos”

QUÉ SE VOTA EL 14 DE AGOSTO?

QUÉ SE VOTA EL 14 DE AGOSTO? El domingo 14 de agosto los argentinos hemos de votar por primera vez en elecciones primarias, abiertas y obligatorias. Qué es lo que se vota ese día? Para aclarar las dudas, que son muchas, aquí va la información fundamental. Al entrar al cuarto oscuro los votantes se encontraran con las boletas que se pueden ver en el archivo adjunto, una por cada fórmula presidencial. ¿Hay que poner una sola boleta en el sobre? NO¿Entonces, qué se pone? Se ponen las boletas de TODOS los candidatos que el votante desee que participen en los comicios de octubre. Ésta NO ES UNA ELECCIÓN PRESIDENCIAL sino solamente UN FILTRO PARA DECIDIR QUIÉNES PARTICIPARAN EN OCTUBRE Y QUIENES NO. Los partidos que no obtengan un porcentaje mínimo, ya establecido, no podran participar en las elecciones. Entonces, ¿se pueden poner en el sobre todas las boletas que haya? SI, SE PUEDEN PONER TODAS Ó SOLAMENTE AQUELLAS QUE EL VOTANTE REALMENTE DESEA QUE PARTICIPEN. Por ejemplo, si hay 7 boletas, se pueden poner las 7 ó se puede optar por 3 ó 4 y excluir las otras. Es importante tener todo esto en cuenta ya que, por falta de información, la idea generalizada es que hay que poner 1 boleta en el sobre, lo cual sería lo mismo que elegir anticipadamente el candidato que luego votaremos en octubre. POR FAVOR, DIFUNDIR ESTA INFORMACIÓN. NADIE SABE EXACTAMENTE QUÉ SE VOTA EL 14 DE AGOSTO.

LA TRAMA

La trama de Madrid Juan B. Yofre Presentarán: Hugo Moyano -Secretario General de la CGT- y Roberto Di Sandro -Decano de los periodistas acreditados en Casa de Gobierno-. Lunes 1° de julio - 19:00 horas Caesar Park - Posadas 1232 La trama de Madrid. Los documentos secretos sobre el retorno de Perón a la Argentina cuenta la historia de cómo llega el general a la presidencia de la Nación para reconciliar a los argentinos. Comenzando desde su vínculo con Jorge Daniel Paladino —el hombre que lo ayudó a instalarse definitivamente entre y sobretodos los políticos vernáculos— hasta el “golpe blanco” contra Cámpora, Juan B. Yofre plasma, como en un coro polifónico, todas las desinteligencias e intrigas que caracterizaron este período:los informes secretos sobre las muertes de Vandor y Alonso; el asesinato de Aramburu; la institución de la “Cámara del terror”; la fuga del penal de Rawson; la conducta del presidente chileno Salvador Allende; los diálogos con Balbín; los dobles agentes, la entrega a Perón de los restos de Evita. A los documentos inéditos, testimonios y archivos personales que nunca antes fueron develados, hay que añadir el rigor de las deducciones que realiza el autor, que nuevamente apuesta a comprender la complejidad del pasado para repensar los problemas de nuestro presente.

miércoles, 12 de junio de 2013

NI CON PLATA

"Ni distribuyendo dinero remonta Cristina" Tendencia declinante la de Cristina Fernández de Kirchner, pero sin capacidad de que lo aprovecha la oposición, hasta ahora, o por indefinición o por indecisión o por confusión de los líderes no K. En los grandes distritos electorales, el Frente para la Victoria no hacer pie firme, y sin embargo la oposición tiene problemas: buena entrevista a la socióloga Mariel Fornoni. Mariel Fornoni: "Una gran partida de dinero que, en algún otro momento, tal vez habría incrementado la aprobación de la gestión de gobierno. Pero en esta oportunidad no fue así." ROSARIO (Especial para Urgente24). Entrevista del 'Bigote' Acosta a Mariel Fornoni, socia directora de Management and Fit, para "La Vereda de Enfrente" (LT8): -¿Diferencias notables o tendencias que se mantienen? La última vez que hablamos fue sobre los números de mayo. -Sí, tendencia que se mantiene. No ha habido mucha variación este mes. Tenemos en este momento 30% de aprobación a la gestión presidencial contra 58% de desaprobación. Estos son los últimos números que reflejaron este mes. Digamos, una tendencia que, de alguna manera, no ha tenido ningún impacto de todo lo que fue el aumento de asignaciones familiares y demás, una gran partida de dinero que, en algún otro momento, tal vez habría incrementado la aprobación de la gestión de gobierno. Pero en esta oportunidad no fue así. -Ayúdeme con una impresión que tengo desde acá. En la provincia de Santa Fe los posibles candidatos del Frente para la Victoria suman mucho menos que los números que usted me indicaba la otra vez para con al Presidenta y la adhesión que ella concita. Supongo, entonces, que ella puede poner a quienquiera, y con su nombre darle fuerza a la lista que presente su nombre. -Sí. Puntualmente, en la provincia de Santa Fe el gobernador Antonio Bonfatti tiene un índice de aprobación de más de 50%. Lo cual esto, de alguna manera, me parece, que también tracciona mucho, independientemente de que Hermes Binner, que es el candidato, hoy está entre los 3 de mejor imagen positiva a nivel nacional. Con lo cual, evidentemente, la lista del Socialismo en la provincia de Santa Fe hoy está en muy buenas condiciones. No así el Justicialismo. La provincia de Santa Fe también tiene una valoración, tal vez, un poco más negativa que el resto del país en términos de lo que es la gestión de Cristina Fernández. Y esto también impacta en las listas. De todas maneras, sí es cierto que, por lo menos lo que hoy se ve, sin candidatos del todo definidos, tienen un porcentaje de votos inferior a la aprobación de la Presidente a nivel nacional, e incluso en la provincia de Santa Fe. -Provincia de Buenos Aires, el gran distrito, esa duda entre Daniel Scioli, Sergio Massa y si se sueltan o no, ¿está influyendo en las mediciones? -Sí. La verdad que en provincia de Buenos Aires todavía es muy incierto todo. Si nosotros, en un comienzo, considerábamos un escenario similar al del 2009, porque en realidad los candidatos -(Margarita) Stolbizer, (Francisco) De Narváez y Alicia Kirchner por el oficialismo-, eran muy similares, cuando estaba muy peleado entre Alicia Kirchner y De Narváez, hoy hay variaciones. Pensando en cómo serán las nuevas alianzas y si tenemos la incorporación de (Sergio) Masa, con una lista que encabeza, que no encabeza, la verdad que las variaciones son muchas y entonces no se pueda aventurar todavía, hasta que no se vea cómo quedará el cierre de las listas. -Adhemar de Barros era un candidato de un estado de Brasil que tenía como slogan en la década del '60 ‘roba pero hace’. ¿De qué modo incide ese concepto en la opinión de la gente? Me estoy refiriendo a los robos, a las malversaciones, a las comprobaciones, aparentemente muy efectivas, sobre todo eso, ¿provocan una tendencia negativa mayor o no le importa tanto a la gente? -El tema corrupción hoy aparece en 4to. lugar como preocupación de la gente en las encuestas. Y después también empiezan a hacer agua otros temas, esto del “hacen” también está como en serias dudas, porque hay muchos problemas de infraestructura… La tragedia de Once de hecho fue un quiebre en la imagen de la Presidente, porque dejó en claro los graves problemas de infraestructura; ni hablar de la crisis energética. Es decir, un montón de cuestiones que la gente no termina de explicarse cómo es que, después de tantos años de crecimiento, hayamos tenido tan poco crecimiento en ese aspecto. Entonces, el cómo hacen también está un poco cuestionado por la opinión pública. -¿Hay, más allá de Ciudad de Buenos Aires, algún otro distrito de los grandes, con un predominio del Frente para la Victoria? -No, en los grandes distritos están todos muy complicados. En la provincia de Córdoba el oficialismo tampoco puede imponer un candidato. Digamos que la disputa está entre el candidato de (José Manuel) De la Sota, (Juan) Schiaretti y, probablemente, (Oscar Raúl) Aguad. En Ciudad de Buenos Aires es bastante complicado porque está muy diversificada la oferta. Vamos a ver qué pasa con las PASO, cuando compitan estos sectores de centro izquierda que han logrado una suerte de alianza. Pero el oficialismo sigue apostando a su candidato de siempre: parecería que (Daniel) Filmus sería el candidato, que de alguna manera ya tiene un techo, probado en otras elecciones, con lo cual tampoco se augura una muy buena elección. Y en Mendoza tampoco: el radicalismo está en una mejor posición. -Desde acá hay dos personas que tienen una relación importante con la provincia. Una de ellas es la señora (Elisa) Carrió, porque el 4to. candidato a diputado nacional es (Pablo) Javkin, que es el presidente de la Coalición Cívica que ella presidía. Y el otro es Pino Solanas, que tiene incidencia con algunos candidatos a concejales. ¿Cómo están entre ellos? ¿Es más Pino que Lilita? ¿Es más Carrió que Pino? -Elisa Carrió, después de su mala performance de la anterior elección, la verdad que ha recuperado mucho en Ciudad de Buenos Aires. Tal vez producto de todo este tema que está nuevamente en boca de todos, los actos de corrupción. Bueno, ha tenido un nuevo protagonismo y hoy se encuentra en una buena situación en Ciudad de Buenos Aires. Lo mismo que Pino. Lo que hay que acordarse es que en esta elección hay algunos que pierden más que otros ¿no? En término de diputados, el oficialismo tiene que renovar un tercio de sus diputados, mientras que, por ejemplo, los radicales y el peronismo federal dos tercios, y en el caso de Proyecto Sur y la Coalición Cívica, ponen en juego todos sus candidatos, con lo cual tienen que hacer una buena elección porque, de lo contrario, podría quedar sin representación en el Parlamento. -Una fuera de reglamento: ¿Está Lanata siendo medido para algo? -No. ¿Medido para algún cargo político? No, por lo menos nosotros no lo estamos midiendo para ninguna localidad. -Lo digo porque, a veces, se mide gente, aún cuando no serán candidatos, para ver saber de qué modo están pesando en la opinión pública. -De todas maneras, la verdad que él sí tiene un alto grado de credibilidad. Creo que hoy es uno de los más expuestos y con mayor grado de credibilidad. Sí puede actuar como influenciador; de hecho, esto se ha visto con sus últimas denuncias. Pero no está siendo medido como candidato.

martes, 11 de junio de 2013

EL LITIGIO POR EL DISCURSO

Por Agustín Laje (*) A fines del 2011, Ricardo Forster publicó su libro titulado El litigio por la democracia, donde sostuvo que la Argentina vive una disputa entre dos formas irreconciliables de entender el ideal democrático, en la cual, como no podía ser de otra manera, el kirchnerismo se presenta como el intérprete iluminado de la contienda. Las alcahueterías de Forster son bien conocidas. En efecto, aquél forma parte de ese círculo de intelectuales orgánicos que han renunciado a la función esencial de cualquier intelectual honesto –la crítica independiente–, para abrazar las mieles del poder. Con destacada precisión conceptual, el filósofo Tomás Abraham, en su libro La lechuza y el caracol, caracterizó a Forster y a sus amigos de “Carta Abierta” como los “comisarios culturales” del kirchnerismo. No podría definírselos mejor. Pero más que un “litigio por la democracia”, nuestro país está atravesando un “litigio por el discurso”, en el que el kirchnerismo está sacando considerable ventaja a una oposición que todavía no puede comprender la naturaleza de la disputa a la que se enfrenta. Forster ha dejado muy en claro el ideal democrático-populista (si es que tal cosa existe) en su libro, cuando afirma que “se trata, pues, de abordar la democracia como una lucha por la igualdad”, en oposición a “la República democrática que estableció el capitalismo”. No hay, en rigor de verdad, ninguna innovación en lo que nos dice el mediático intelectual. La “democracia como igualdad material” que enfrenta a la “democracia como libertad”, fue el centro de gravedad de la lucha ideológica que el mundo entero vivió durante la Guerra Fría. El bloque comunista asfixió la libertad en nombre de la igualdad, en una historia de opresión y totalitarismo que terminó con la vida de más de 100 millones de seres humanos que padecieron las arbitrariedades de este sistema que, sin embargo, mantuvo en pie a sus “comisarios culturales” que siguieron asegurando que ésa era la “verdadera democracia”. Vivimos un litigio por el discurso y no por la democracia, ya que esta última, tanto en su teoría como en su práctica, no puede desentenderse de la libertad. Su fundamento moderno es, de hecho, la libertad. La mayoría no tiene legitimidad per se, como la fuerza bruta tampoco la tiene. El número por sí solo nada dice; es una mera manifestación de fuerza, de linchamiento. La mayoría tiene legitimidad para la democracia en tanto y en cuanto garantiza libertades políticas. Ya lo hemos remarcado en otras oportunidades (ver “Las neodictaduras latinoamericanas” y “Los límites de la democracia y las mayorías”). Litigio por el discurso y no por la democracia, ya que el poder de la palabra y la deformación conceptual es lo que está articulando la disputa que vive la Argentina en estos momentos. Si existen dos formas irreconciliables de entender la democracia, tal como lo plantea el propio Forster, esto implica que una de ellas no debe ser verdaderamente fiel al ideal democrático. Luego, no hay un litigio por la democracia, sino un litigio por imponer un discurso sobre la democracia, capaz de redefinir y a la postre destruir los pilares fundamentales sobre los que se asienta el ideal democrático (libertad individual e igualdad formal), algo que ya pasó en otras épocas de la historia de los totalitarismos y sus “comisarios culturales”. La virtud y la ventaja del kirchnerismo consisten en comprender la naturaleza de la disputa. No en vano, desde hace al menos cinco años que el gobierno viene construyendo su discurso populista como un discurso democratizador. Populismo es, para el kirchnerismo, la expresión de la democracia latinoamericana, desentendida de su componente republicano que fija límites al poder, y asentada en la legitimidad carismática de un caudillo que, por obra y gracia de su pueblo que lo “bendijo”, está habilitado para comandar los destinos de la nación sin obstáculos ni molestos límites. Y en tanta medida entiende el kirchnerismo el “litigio por el discurso”, que se ha ocupado de conformar un ejército intelectual para darle forma a lo que no tiene cuerpo y para darle sentido a lo que es contradictorio: esto es, que la democracia no tiene nada que ver con la libertad que protege todo sistema republicano. El amplio y diverso arco de la oposición al kirchnerismo, dependiendo el caso, o no termina de entender “el litigio por el discurso”, o en el fondo coincide en la deformación populista de la democracia que defienden los “socialistas del siglo XXI”. Sobre estos últimos, no tiene mayor sentido ningún análisis. Sobre los primeros, en cambio, debe subrayarse que padecen una llamativa desorientación respecto de la conformación de un discurso con fuerza contrahegemónica que, para lograr tal cosa, debe estar enmarcado en una lucha de carácter ideológico, que es la dimensión en la que se ha edificado el discurso kirchnerista pretendidamente hegemónico. Pero la oposición sigue actuando como si corrieran los tiempos del mal llamado “fin de las ideologías”, que caracterizó a la década del ’90 y al triunfo del discurso técnico. Pensemos, por ejemplo, en la disputa por la pomposa “democratización de la justicia”, cuyo rótulo impuesto a fuerza de propaganda y repetición ya es de por sí una manifestación del poder discursivo del kirchnerismo. Lo cierto es que la oposición se preocupó más por describir en términos técnicos por qué la reforma judicial atentaba contra la Constitución y contra el sistema republicano, en lugar de hacer una defensa ideológica del constitucionalismo y del republicanismo como mecanismos sin los cuales no podría sobrevivir ninguna democracia moderna. A la postre, quedó instalada la idea de que se enfrentaban “los defensores de la república” por un lado, contra “los defensores de la democracia” por el otro, lo cual redundó en beneficio del kirchnerismo, puesto que el vocablo “democracia” guarda en nuestros tiempos mayor fuerza política y emotiva para el grueso de la gente que el vocablo “república”, nos guste o no. En este orden de ideas, el litigio por la democracia de Forster no es tal, porque la oposición no ha logrado articular un discurso que, en defensa de la República, termine siendo una defensa explícita de la democracia. ¿Cuál es el punto en el que se toca una cosa con la otra? La conexión está en sus propios fundamentos (tanto de la democracia cuanto de la República) ligados a la realización de la libertad. Quien mejor comprendía esto era Lilita Carrió, que no dudó en designar como “dictadura” y “antidemocrático” a un gobierno que se ponía como objetivo la destrucción de la República. Carrió, de esta forma, se ponía en las antípodas ideológicas del kirchnerismo que, por boca de Diana Conti, esgrimía que “en la democracia la mayoría gobierna en los tres poderes”. Es de lamentar la alianza de la republicana Carrió con el chavista Pino Solanas, quien se encuentra en esa parte de la oposición que no puede construir un discurso ideológicamente distinto al kirchnerismo porque sus disidencias con el gobierno no se dan en ese plano. Al problema del discurso técnico que no logra hacerse ideológico, debemos adicionar el discurso de carácter moral –cristalizado especialmente a partir de los informes de Lanata– que tampoco logra articularse como discurso ideológico. La insuficiencia del discurso moralista se evidencia en una excusa que espetan cada vez con mayor frecuencia los militantes del kirchnerismo: “Por algunos casos de corrupción, no pueden atacar todo un modelo. Critiquen al modelo y a las ideas, no a las personas”. (El diputado kirchnerista Dante Gullo hace poco espetó: “¿El Gobierno favorece a los amigos? Chocolate por la noticia”). Y en cierta forma, quienes así argumentan, algo de razón tienen: la denuncia de carácter moral debe incidir sobre los pilares ideológicos para que sea verdaderamente efectiva. ¿Cómo? Pues explicando de qué forma la semilla de la corrupción está en el sistema estatista mismo (tal como lo hizo Nicolás Márquez en una nota de reciente publicación titulada “La corrupción es un sistema político antes que un tema moral”), y proponer modelos de libertad económica y fuertes controles republicanos que siguen aquéllos países en los que la corrupción es prácticamente nula (Nueva Zelanda, Singapur, Chile, Alemania, Barbados, Suiza). Sólo de esta forma el discurso moral puede ser un discurso anti-sistema y, por lo tanto, gozar de fuerza ideológica. El litigio por el discurso es una batalla político-ideológica que el kirchnerismo empezó a combatir desde hace por lo menos cinco años. La oposición, por el contrario, sigue dormida en lógicas discursivas sin fuerza ideológica. ¿Qué estarán esperando para reaccionar? (*) Es autor del libro Los Mitos Setentistas, y director del Centro de Estudios LIBRE. En agosto publicará nuevo libro sobre el kirchnerismo, en coautoría con Nicolás Márquez. agustin_laje@hotmail.com | www.agustinlaje.com.ar | @agustinlaje

INCOMPETENTE

CRISTINA HA DEMOSTRADO SER UNA VERDADERA “INCOMPETENTE SOCIAL” por Carlos Berro Madero carlosberro24@gmail.com Hay personas que carecen de las más sencillas habilidades sociales y a las que les es imposible mantener una conversación informal. Todo es para ellas “intenso” y “trascendente”, No está claro si la deficiencia se debe a que no les han enseñado los rudimentos de la cortesía o si tienen una gran incapacidad para aprenderla. Muchos de nosotros hemos conocido gente así. “Son personas que tienen una molesta falta de elegancia social, que no saben poner fin a una conversación o a una llamada telefónica y que siguen hablando sin tener en cuenta las insinuaciones de despedida de su interlocutor; personas cuya conversación se centra constantemente en ellos mismos, sin el menor interés en los demás y que pasan por alto los intentos de cambiar de tema. Esta forma de apartarse de la tranquila trayectoria social revela un déficit en sus rudimentarios bloques de interacción con los otros” (Daniel Goleman). En psicología, esta característica se denomina “disemia”, que consiste en la incapacidad de aprender los mensajes no verbales de los demás. Esto salta a la vista en el caso de Cristina Kirchner y es el motivo por el cual su gestión de gobierno “distribuye” su atención en forma deficiente y alterada, y la mueve a distribuir sus intereses verborrágicos de un territorio a otro, creando un verdadero caos en el ordenamiento que ella misma pretende ejercer con sus “diagnósticos” (diatribas en general), reflexiones que formula sobre lo que no conoce “ni de oído” y una manifiesta manía por exponer el hilo de su pensamiento de manera intensa y estridente. Los problemas que el gobierno afronta en el final de su mandato son múltiples, pero el rasgo que los convierte en insolubles está representado por una persona que ha terminado por internarse en un mundo que no existe, y que lo hace PORQUE NO COMPRENDE LO QUE OCURRE. Las consecuencias de estas características personales han aislado a la Presidente de la realidad y la llevan a malinterpretarla constantemente enfrentándose duramente con todos aquellos que intentan hacerle ver tímidamente sus errores. Sus trifulcas “palaciegas” son célebres. Y los discursos y “tweets” con que nos bombardea todos los días –como una verdadera catarata-,causan la sensación de que vive su vida “al límite”. Cristina ha quedado “al margen de todo” y por ese motivo es tan difícil hacerla entrar en razones. Vive de tal manera bajo el temor de estar en peligro constante porque, en el fondo de sí misma, NO SABE SI AGRADA O SE LA RECHAZA. Los dos pecados capitales que debe enfrentar el “disémico” son el intenso deseo de dominar a los demás demasiado rápidamente y no poder coincidir nunca con el marco de referencia dentro del cual debería concentrar su atención. Cambia de tema mientras habla, ofreciendo inoportunamente sus propias opiniones y se dispone a discrepar en todo momento con quienes no presten atención a su deseo de ser oído. Cristina es además camaleónica y no le importa un comino decir una cosa y hacer otra, si ello le permite ganarse la aprobación social por un rato. Para simular que se llevan bien con todo el mundo, está muy atenta a hacer creer a los demás que piensen que ella desea realmente ser “amistosa”, para lo cual pasa del ceño fruncido a un mohín “gracioso” que no le permite disimular su soberbia: habla desde el púlpito, no sólo físico, sino “cultural”. Las personas como ella, que deben ser definidas como verdaderas “incompetentes sociales”, pasan así del “burbujeo” al aislamiento sin solución de continuidad. Todo lo que aquí exponemos no permite avizorar soluciones paliativas para una crisis que aumentará en intensidad mientras ella permanezca en el ejercicio de su mandato. Le guste o no a sus partidarios.

lunes, 10 de junio de 2013

DECADENCIA

La decadencia Por JUAN SALINAS BOHIL 1.200 policías para cubrir la inseguridad en el partido de fútbol River Plate-Independiente muestran a las claras el despropósito argentino en el arte de gobernar y ser gobernado, a la par que una seudo oposición de izquierda se une en vistas no de la próxima elección sino del vencimiento de sus mandatos en diciembre. La otra, línea interna del peronismo opositor al gobierno integrada por sindicalistas, economistas y gobernadores, pese a las suaves críticas al setentismo que ejercita el kirchnerismo en algunas áreas, olvida que también forma parte de él: sus componentes tienen o sobrepasan las siete décadas. Por ahí, el voto pañal, sin netbooks, dinero por embarazo adolescente y para visitar colegios (no para estudiar), no pasa. La corrupción al por mayor que se demuestra con lujos de detalles no interesa más que a la clase media semiadormecida en sus cómodos sofás hogareños a la espera de un nuevo llamado a golpear cacerolas; la inseguridad golpea a todos los sectores por igual, y los controles de precios son una nueva fantochada que no pueden ocultar el desbarajuste de la economía, ésa que los economistas llaman inflación. La decadencia argentina podría resumirse en la aparición por momentos de un grupo de empleados estatales defensores a ultranza de cualquier disparate oficial reunidos bajo la sigla “Carta Abierta”, a quienes les han adjudicado -y ellos aceptado gustosos- el mote de “intelectuales”. Que los argentinos acepten sin chistar el encumbramiento a nivel de superstars de semejante caterva de nadies demuestra el grado de declinación, sumisión y falta de reservas intelectuales y líderes a que se ha llegado. Gustavo Cerati, rockero brillante y guía de la banda Soda Stéreo, se encuentra hace tres años en coma y bajo respiración mecánica luego de sufrir un accidente cerebrovascular isquémico. Algunos de sus fans opinan que Cerati despertará cuando el rock argentino vuelva a ser lo que era en los 80. Es de desear que su deseo se cumpla aunque se ignora cuándo despertarán muchos argentinos. Estamos en tiempos en que los productores del campo afilan sus arados en una nueva escaramuza que librarán contra el gobierno. Sus agrodiputados no dieron el resultado esperado. Fueron pocos y muchas las expectativas. Demasiadas. Dentro de poco habrá que votar y como si lo hecho hasta ahora fuera poco, el kirchnerismo pretende que los electores elijan también a los integrantes del Consejo de la Magistratura que la población no sabe para qué diablos están ahí, pero que están, están. Y también cobran. Mientras, el gobierno, fiel a su promesa está quedándose con todo. La última joya ha sido un parque de diversiones en el feudo de Tigre que al momento de la estatización funcionaba con un solo autito chocador mientras que Mauricio Macri le construía siete túneles bajo nivel a la montaña rusa.

domingo, 9 de junio de 2013

YA BASTA!!

Por Malú Kikuchi (12/5/2013) Argentina, la nuestra, el país donde nacimos o elegimos vivir, tiene una curiosa y macabra costumbre. Desde siempre, nos encanta cambiar a los muertos de lugar y a las esculturas que los representan. Casi un hobby nacional. Eso de que los muertos descansen en paz, el R.I.P. latino, es solo una frase de compromiso que se pone en los avisos fúnebres. Así andamos por la historia, mudando sepulturas y reemplazando estatuas. Como si no hubiera cosas más urgentes e importantes que hacer en el país. Aparentemente, todo funciona tan, pero tan bien, que lo imprescindible es el capricho, en este caso presidencial, de echar a Colón de su lugar y reemplazarlo por Juana Azurduy. Vamos a los hechos. Para el centenario, Antonio Devoto, rico inmigrante italiano, inició una colecta entre sus compatriotas (puso la mayor parte del dinero, pero contribuyeron hasta los que vendían verdura en carretillas), para donarle al país que los acogiera con generosidad, un monumento a Colón. En Italia, por concurso, ganó la obra Arnaldo Zocchi. Se puso la piedra basal el 24/5/1910. Se esculpió en Italia. Es un extraordinario monumento (vaya a verlo, vale la pena), se trasladó a la Argentina y el mismo Zocchi lo armó en 1921. Desde entonces está ahí, en la plaza que lleva el nombre de Colón, de espaldas a la Casa Rosada y mirando al río. Cristina, cree que la plaza, el monumento, la Rosada, la ciudad y el país son de su propiedad. Y quiere sustituir a Colón por un monumento a Juana Azurduy, ascendida post mortem por la presi, a generala. El monumento se esculpe en Argentina, cuesta un millón de US$ donado por Evo Morales (no por el pueblo boliviano, aunque la plata sí sea del pueblo). Cristina quiere tenerla a sus espaldas cuando hable desde el salón de las mujeres (que tampoco le pertenece), desde la Rosada. Y a Colón quiere mandarlo a Mar del Plata donde ya tiene estatua, plaza y avenida. El escultor es argentino. ¡Ya basta de muertos y estatuas itinerantes! Sumemos. No es “O”, es “Y”. La historia grande se hace con “Y”. Si Colón, por casualidad no se hubiera topado con América en su camino a las Indias, Juana Azurduy de Padilla no hubiera combatido en el ejército del norte, a las órdenes del Gral. Belgrano de origen italiano, rubio y de ojos azules, rodeado de “blanquitos”, para liberar a su tierra de los españoles, no en nombre del indigenismo, sino de la libertad. Y Juana era una patriota del Alto Perú. Boliviana. Si Colón, científico, astrónomo, matemático, marino, que nunca mató a nadie, ni se le hubiera ocurrido, y eso que por ese entonces la muerte violenta estaba más de moda que hoy en la Argentina, no hubiera descubierto América (algo de lo que no se enteró), Cristina, nombre cristiano por excelencia, Fernández, españolísimo, Wilhem, alemán, de (Néstor, griego) Kirchner, alemán, Ostoic (croata), no sólo no podría ser presidente, sino que no hubiera existido. En Europa la gente no se mezclaba tanto. Y acá, hasta el puro por cruza nadie nos para. ¡Bien por nosotros! Y dejen de amolar con el colonialismo. Que no viene de Colón, como leí en alguna parte, la palabra viene de “colono”. Este ataque de neo indigenismo, tan gratuito como estúpido, que ignora las atrocidades del mundo precolombino, para mirar únicamente las atrocidades de los conquistadores, olvidando que la época era cruel, acá, y en todas partes. Lo más gracioso es que nadie de los que están denostando a Colón y la conquista, se apellida Manco Capac, Monctezuma o Calfulcurá. Un disparate más de los descendientes de los barcos, que vinieron a América a hacerla grande, mientras dejaban atrás la miseria de Europa. Gracias a Colón. Apelando al sentido común, del que obviamente carecen, supongamos que Colón le abrió la puerta a un “genocidio” indigenista, eso fue hace 521 años. Y una estatua no va a cambiar, ni a recompensar las pérdidas de entonces. Pero hoy, los Qom, del pueblo Toba, reclaman por tierras que les pertenecen, que les otorga la Constitución, y reclaman por 8 asesinados desde el 2003. Cristina Fernández de Kirchner, no los recibe. Se exhibe en los palcos oficiales entre Insfrán y Capitanich, los gobernadores responsables de las muertes y los despojos. Desde el 2003, hasta hoy, ya son 18 los muertos indígenas entre el NOA y el NEA. Por represión. Y son argentinos. Juana Azurduy en lugar de Colón, no va a cambiar ni la conquista, ni la colonia. Ni siquiera puede conseguir que el gobierno nacional y los provinciales se ocupen de las condiciones infrahumanas en que subsisten los argentinos, pertenecientes a las etnias previas a Colón. El resentimiento, incomprensible en los descendientes de europeos (sí en los indígenas que sólo piden que se les respete lo que les promete la CN, y que no los masacren al hacerlo), no les llega al día de hoy. Desde hace un tiempo Argentina ha decidido vivir en el pasado, despreciar el presente y desconocer el futuro. Gobernar se reduce a reemplazar estatuas. Aunque quizás, Juana en vez de Colón, sea una distracción al cepo, la inseguridad, la corrupción, el desempleo, la pobreza, la inflación, la droga, la absoluta falta de idoneidad en los funcionarios, la mentira, la soberbia, el autismo internacional y la amistad con ¡Irán!, el pretender someter al poder judicial, el INDEC inverosímil, la falta de energía, los sueldos de La Cámpora, el asalto a la ANSES… y tanto más. Distracción o no, sin Colón, no hay Juana. “Y” es Colón “Y” es Juana Azurduy. “Y”. Sin Colón no estaría escribiendo en este extraordinario idioma que es el castellano y Usted no lo estaría leyendo. La historia no puede cambiarse, lo que pasó, pasó. La historia contra fáctica es un divertimento para intelectuales. ¡Pobre Argentina! Pero podemos cambiar lo por venir. Ya llegan las elecciones. Cambiemos definitivamente la “O” por la “Y”. Y al FPV por algo más coherente, si es que los opositores se deciden a achicar egos y agrandar el patriotismo. P.D.: El 3/6 en Argentina es el Día del Inmigrante Italiano, por ser el natalicio de Manuel Belgrano, hijo de inmigrante italiano. Gracias a Colón.

CALESITA ESTRELLADA

Calesita Estrellada “Ninguna vela, pertenezca a quien pertenezca, se mantiene encendida hasta la madrugada”. I Andrić A esta altura de la vida de nuestra enclenque democracia, por cierto cada vez menos republicana, llama poderosamente la atención que quienes se titulan opositores al “modelo” continúen desarrollando comportamientos tan negativos. Por un lado, la centro-derecha se resiste a adoptar, para sí misma, el procedimiento elegido por la centro-izquierda para organizar las posibilidades electorales de cada candidato en las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias; tal vez, se deba a que, en esta rara Argentina que tanto ha devaluado palabras, nadie quiere asumirse como “derecha”. Por otro, todo el arco político, oficialismo incluido, sigue pendiente de la decisión personal de dos funcionarios kirchneristas: Lancha y Colgate; es cierto que son quienes mejor “miden” hoy, pero no lo es menos lo que la situación dice acerca de la falta de vigencia de los partidos y de la inveterada búsqueda de caudillos. Nótese que ninguno de ellos –en realidad, ningún candidato salvo, claro está, quienes buscan eternizar a doña Cristina para continuar la “década sin fracasos”- ha esbozado siquiera un atisbo de plataforma electoral. Ignoro si eso es importante o no, ya que todos sabemos cuán poco vale, en estas tierras, la palabra empeñada durante las campañas electorales. Por lo demás, también debemos recordar que, prácticamente en todo el mundo, se han adoptado gurúes capaces de inventar, a través de los medios de comunicación, candidatos que, en realidad, son sólo envases cuyo contenido no existe y deberá ser creado después. En el siglo XXI no parece haber fidelidad a partidos –más allá de las tradiciones del estilo Boca o River- sino a personas, y sólo mientras éstas puedan llevar a los bolsillos ciudadanos tranquilidad y prosperidad. Aplicando ese razonamiento a nuestra conflictiva realidad, y ya que carece de la magia necesaria para lograr acercar remedios milagrosos a un pseudo-modelo económico que no hace más que agua por los cuatro costados, el Gobierno pretende enmascararla detrás de actitudes o pretensiones que se han transformado en sucesivas capas de torero contra las cuales todos embisten, aún sabiendo que son meras ilusiones ópticas. Así, para ocultar la terrible y creciente crisis energética, verdadera causante de la sangría de dólares, desplegó la ofensiva contra el grupo Clarín, que llegó con la pólvora mojada al 7D, imaginado por la señora Presidente como fecha fundacional; luego, ya en enero, recurrió a la tentativa de hacerse de la Rural de Palermo, que tampoco pudo prosperar. Llegó el turno de la Justicia y su falsa “democratización”, aprobada en trámite express por el ex Hº Congreso, que no llegará a buen puerto, y el patético mamarracho del frustrado traslado de la estatua de Colón a Mar del Plata da cuenta de la escasez de artilugios que afecta ya al procedimiento idealizado. Un párrafo aparte merece la increíble lista de los quinientos productos que, por ser considerados de primera necesidad, Patotín ha acordado con los supermercados congelar: frente a una leche, dieciséis tinturas para el pelo; ante tres cortes de carne, catorce cremas de depilación y dos líquidos para lustrar platería. Si la inflación descontrolada no fuera una verdadera catástrofe, especialmente para los más pobres, este episodio podría entrar en una antología de la estupidez humana. Casi tanto como modificar el horario de los partidos de fútbol, imaginado como remedio para evitar que el gran público conociera más escándalos de corrupción. La desesperación y la furia de doña Cristina frente a la realidad, que no permitirá la continuidad del régimen, al menos por medios democráticos, la llevará a adoptar actitudes cada vez más extremas. No parece sensato pensar que quienes la rodean, y que ven peligrar libertades y fortunas, permitan una sucesión que sólo garantice indemnidad a la jefa, y ningún otro pacto en ese sentido podrá ser cumplido después de la debacle, ya que la división y el odio con los que han conseguido inocular a la sociedad lo admitirán. Corren rumores que hablan del inmediato desconocimiento, por parte del Poder Ejecutivo, de un fallo de la Corte que declare la inconstitucionalidad de dos leyes que el Gobierno considera fundamentales: el voto político y partidario para los integrantes del Consejo de la Magistratura, para domesticar a los jueces o echarlos, y la formidable limitación a las medidas cautelares, clave para su guerra contra el grupo Clarín. Si esas versiones transformaran en realidad, el supremo Tribunal deberá pedir al Congreso el inmediato juicio político de la señora Presidente, ya que ésta estaría al frente de un golpe de estado de inusitada gravedad. Hoy, la creencia en la supresión de las primarias –las P.A.S.O.-, que se imaginó en estas columnas hace mucho tiempo, ya se ha hecho carne en la mayoría de los políticos y de los periodistas; no es para menos porque, de realizarse, serían un instrumento formidable en manos de la oposición y en nada favorecerían al Gobierno, que no puede encontrar siquiera a alguien potable que encabece la lista de candidatos a diputados en el distrito clave, la Provincia de Buenos Aires. Pero, al menos por ahora, todos están convencidos que sí se realizarán las legislativas de octubre; como usted sabe, también de ellas descreo. Un periodista de fuste, como James Neilson, dijo ayer en la revista Noticias: “… si Cristina reacciona frente a las malas noticias exhortando a sus simpatizantes más fanatizados a contraatacar por todos los medios, nos aguarda una etapa convulsiva”. Conociendo usted el carácter irascible de la señora Presidente, ¿cómo cree que reaccionará? Porque lo real es que los platos de sopa de sapos -criados por ella misma- que ha debido tragar doña Cristina prácticamente desde que asumió la Presidencia no han terminado aún de salir de la cocina. En lo inmediato llegarán algunos conteniendo grandes ejemplares, como las candidaturas y la reforma judicial, que se le atragantarán con mayor fuerza debido, precisamente, a lo breve de los plazos que median hasta las programadas elecciones. La Argentina es un país con historia circular, que repite al infinito los mismos errores. Sólo espero que, más allá de las balas discursivas a las que el Gobierno nos tiene acostumbrados, no debamos volver a la sangrienta realidad de los 70’s. Bs.As., 9 Jun 13 Enrique Guillermo Avogadro

sábado, 8 de junio de 2013

SIN PARTIDOS

Un país sin partidos políticos http://www.rionegro.com.ar/diario/un-pais-sin-partidos-politicos-1180238-9539-nota.aspx por James Neilson En algunas partes del mundo, a un gobierno tan corrupto, caprichoso y proclive a cometer errores grotescos como el de la presidente Cristina Fernández de Kirchner, le aguardaría una derrota catastrófica en las elecciones próximas, pero felizmente para la señora, en la Argentina las reglas políticas son distintas. Si bien pocos creen que en octubre las huestes oficialistas logren anotarse un triunfo rotundo parecido a aquel de dos años antes, podrían conseguir los votos necesarios para mantenerse a flote por un rato más. Además de la presunta fidelidad de aproximadamente 14 millones de subsidiados que dependen de la generosidad estatal y el aporte valioso que les supondría una cosecha que se prevé será muy buena, los kirchneristas seguirán contando con la ayuda que les brinda una oposición irremediablemente fragmentada, dividida en una multitud de fracciones quisquillosas que, a pesar de todo lo ocurrido últimamente, no ha sido capaz de ofrecer alternativas convincentes. Que éste sea el caso dista de ser sorprendente. Aquí, las alianzas políticas suelen ser tan frágiles que basta como para destruirlas una palabra descortés o una foto inoportuna, mientras que los únicos partidos que consiguen permanecer más o menos intactos por mucho tiempo son los unipersonales. El Frente para la Victoria de Cristina no constituye una excepción. Como sus adherentes insisten en recordarnos, es una organización unipersonal al servicio de una presidente que se ha habituado a comportarse como una monarca absoluta. De no haberse apoderado de la gran caja estatal, o sea, de una proporción sustancial de los recursos económicos del país, que emplea para premiar a los leales y castigar a quienes no lo son, el FpV hubiera resultado ser tan frágil y quebradizo como todas las demás organizaciones políticas del país. Si fuera un partido de verdad, o por lo menos el núcleo de uno capaz de prolongar su existencia cuando Cristina se haya jubilado, la sucesión no plantearía demasiados problemas: bien antes de terminar el mandato de la señora, surgirían candidatos en condiciones de tomar el relevo. Sin embargo, como el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, acaba de informarnos, "tenemos que gobernar con esta presidente. Hoy no se me ocurre otro nombre que no sea ella". De tal modo, el funcionario resumió el gran drama de la política nacional. Todo gira en torno de personajes determinados que, para defender sus prerrogativas, a menudo prefieren rodearse de mediocridades obsecuentes. Puesto que no les conviene verse acompañados por hombres o mujeres que a juicio de la ciudadanía podrían reemplazarlos, tanto a la presidente como a los dirigentes de los distintos partidos les es tentador anteponer sus propios intereses a los del conjunto, debilitando las estructuras a fin de privar a rivales eventuales de oportunidades para perjudicarlos. Muchos, sobre todo aquellos que son conscientes de sus propias limitaciones, lo hacen. La deficiencia así supuesta no es nueva. Antes bien, parece ser congénita. Desde los días en que los criollos comenzaban a rebelarse contra la corona española, la propensión de los que, andando el tiempo, serían argentinos a subordinar absolutamente todo a sus disputas internas, sin preocuparse por las consecuencias para el país de su negativa terca a desempeñar un papel subalterno en una organización que los trasciende, ha sido motivo de perplejidad entre quienes no se han familiarizado con los "códigos de la política" locales. Asimismo, siempre ha resultado irresistible la noción de que los partidos sean inventos foráneos indignos porque resultan demasiado pequeños y divisivos. En opinión de los contrarios a lo que llaman despectivamente "la partidocracia", un país de destino tan glorioso como el reservado para la Argentina necesita tener "movimientos" más amplios capaces de movilizar a todos los buenos para que libren la batalla final contra los malos. Antes de aprovechar Juan Domingo Perón de aquellos lingotes de oro que colmaban las bóvedas y pasillos del Banco Central para financiar su propio movimiento, los radicales se negaban a permitir que el suyo degenerara en un mero partido. La Argentina, pues, es un país de movimientos. Aunque los políticos saben muy bien que sin partidos auténticos la democracia no puede funcionar –como reza el artículo 38 de la Constitución burguesa y liberal que Cristina quisiera mejorar, "son instituciones fundamentales del sistema democrático"–, los más ambiciosos se han acostumbrado a tratarlos con desprecio, usándolos como vehículos electorales para entonces abandonarlos por motivos tácticos. El resultado es el caos actual. Por su naturaleza, los movimientos conformados por quienes se dejan seducir por el "carisma" atribuido a una persona que se supone insustituible tienen una expectativa de vida limitada. Cuanto más los embelesados por Cristina exaltan sus cualidades supuestamente inigualables, más difícil les resultará encontrar un sucesor aceptable. Ya antes de morir Perón, los peronistas se habían dispersado por todo el mapa ideológico; sólo tienen en común cierta nostalgia por un pasado irrecuperable. A lo que aún queda del original "proyecto" kirchnerista le espera el mismo destino. Tal y como están las cosas, es escasa la posibilidad de que un día la Argentina cuente con partidos que sean equiparables con los del mundo anglosajón o con los existentes en muchos otros países, entre ellos algunos latinoamericanos. Lo es porque, para merecer la adhesión permanente de decenas de miles de ciudadanos dispuestos a cumplir funciones menores pero así y todo esenciales, un partido tendría que adquirir el prestigio que es propio de instituciones centenarias bien estructuradas y relativamente estables, pero los recién creados no pueden sino parecer efímeros. Aunque la UCR y el PJ surgieron hace mucho tiempo, tanto las pretensiones exageradas de los líderes "carismáticos" como la proliferación de fracciones mutuamente incompatibles no tardaron en hacer de ellos "sentimientos" amorfos, sin la disciplina interna o la organización jerárquica que les permite a los partidos de otras latitudes sobrevivir intactos a los inevitables cambios sociales y económicos, adaptándose a las circunstancias sin romper con sus principios básicos.

viernes, 7 de junio de 2013

RAPIÑA

DIEZ AÑOS DE SISTEMÁTICA RAPIÑA DE FONDOS PÚBLICOS Y CFK AL BORDE DEL DESQUISIO Se podrían citar decenas de situaciones anormales y disparates gubernamentales que dejan entrever una falta de conducta, de análisis racional de los asuntos del Estado y un verdadero menosprecio a la capacidad de análisis e inteligencia de los ciudadanos. Es sabido que Cristina Fernández entre muchas características psíquicas negativas, padece de su ya famosa psicosis maníaco depresiva. Esta patología presenta frecuentes estados ciclotímicos, al alternar raptos de alegría y euforia y momentos de irritación y profunda depresión. En estos últimos estaría impedida de razonar coherentemente y adoptar decisiones correctas. Gobernar implica tensiones y problemas de difícil y complicada solución. Significa buscar soluciones y componer y armonizar situaciones muchas veces antagónicos. Es una situación en la cual hay que hacer gala de virtudes y condiciones personales que con seguridad la presidente no tiene actualmente, por su estado de falta de equilibrio emocional y físico. En un reciente acto en Lomas de Zamora, Cristina volvió a mostrar su inestable equilibrio psíquico. Alterada, con su cara congestionada por el enojo y la ira, manifestó con indisimulada furia que “estoy cansada (no de gobernar) que algunos se hagan los idiotas o me tomen por idiota”, de “aquellos que no me defienden cuando se dicen de mí y de mi compañero (ÉL) las cosas que se dicen” Realmente palabras muy fuertes y fuera de lugar de lo que debe ser un discurso de la mandataria de todos los argentinos. Con esos desbordes verbales, cada vez más frecuentes, verdaderos exabruptos, su imagen cae día a día y la investidura presidencial está cada vez más dañada. Se le podría contestar que sabemos que no está cansada de gobernar. Gobernar, gobernar con todo lo que implica la palabra, rara vez lo hizo y mucho menos en sus numerosos descansos en Calafate. En realidad todos los argentinos, esperamos que de una buena vez por todas empiece a gobernar (ya han transcurrido casi seis años y cada vez vamos retrocediendo más). Gobernar implica mejorar la situación de los argentinos y no empeorarla. Tampoco creo que algunos se hagan los idiotas como ella expresó, simple y responsablemente no reaccionan como deberían, para mantener la armonía y la paz social, que la mandataria pone en peligro cotidianamente con los disparates mayúsculos de su acción gubernamental. Tampoco creo que la tomen por idiota. Si en cambio, la toman como una mujer desorientada sin rumbo fijo, desquiciada, incapaz, comprobadamente inepta en su función de gobernante. Con respecto a “El”, los argentinos comentan lo que cada vez más, demuestran las evidencias que van apareciendo día a día. Para ser conciso, que Néstor Kirchner era un corrupto, ávido de dinero, desde mucho antes de asumir la primera magistratura. Seguramente “El” será considerado en la Historia de nuestro país, como el presidente más corrupto que hemos tenido. No solo ello, sino también por haber formado una red de corrupción nunca vista, entre sus “empresarios amigos” y amigos en general, que fueron drenando los ingentes fondos públicos en esa época tan favorable para la Argentina. La reciente imputación de Báez es como haber imputado a la propia Cristina Kirchner. “Ella no es, ni tiene modo de ser, ajena a toda la trama de corrupción y la asociación ilícita que conducía su extinto marido Néstor Kirchner. Coincide con la versión de Elisa Carrió, puesto que la hoy presidente siempre estuvo en el núcleo de los negociados del poder, desde las tempranas épocas de Santa Cruz, donde se gestó el sistema de acumulación, extorsión y cooptación, que luego fuera trasladado a la nación”. (ref.1). No es de extrañar esta afirmación. Se sabe que hace ya mucho tiempo, los Kirchner no eran un matrimonio unido por el amor. Era una asociación de conveniencia política y económica. ¿Cómo no entender entonces los desbordes verborrágicos de la presidente? Una mujer cada vez más tensionada por un cerco que se va cerrando más y más, no solo sobre ella, sino también sobre aquellos que con su pasividad, complicidad y silencio, ocultaron toda esta tremenda corrupción y sus increíbles disparates gubernamentales. Los manotazos de ahogado de esta desdichada mujer, enferma con sus fantasmas psíquicos y su escandalosa soberbia, son los de alguien que va presintiendo su negro y tenebroso futuro. En este preciso momento en que estoy escribiendo estas líneas. por los medios televisivos aparecen nuevos testimonios de testigos sobre los delitos de los Kirchner. Recién ahora, su perversa soberbia (ref.2) le permite ver más claramente su complicada situación al tomar conocimiento, luego del fallecimiento de su esposo, de la monstruosa sustracción y acumulación de fondos, de cuya precisa magnitud tomó nota definitiva, al fallecimiento de Néstor, en 2010. ¿Como no entender entonces, la alteración de la mandataria y su fantasiosa década ganada? Si la Justicia de nuestro país funciona adecuadamente, a la “presidente de todos los argentinos” y a su círculo de amigos comprendido en estas investigaciones, le esperan muchos años detrás de las rejas de una cárcel estatal. 04-Jun-13 Dr. ALFREDO RAÚL WEINSTABL alfredo@weinstabl.com.ar NOTAS: (1) SEPRIN – El secreto de sus robos. (2) Se transcriben unas reflexiones del conocido filósofo Santiago Kovadloff relacionada con la mandataria: “….es una autocracia perfecta porque se funda en el ejercicio de la perversión. ¿Qué es un perverso? El perverso llega adonde el neurótico no se atreve a llegar. Ante la barrera que le impone la ley, el neurótico se detiene. No así el perverso. Este desconoce la legitimidad de todo intento de acotar su deseo. En él, osadía e impermeabilidad a la ley son sinónimas. El neurótico, en cambio, acata la norma, se subordina al límite. La ley en él puede más que su afán de desmesura. Lo que al neurótico le impide burlar el mandato de la ley, transgredirlo, es, más allá de la convicción, la angustia. El perverso es insensible a la angustia. La siembra, pero no la padece. El goce que busca lo impulsa a violentarla. Y la violenta. De modo que la relación del perverso con la ley es, en términos psicoanalíticos, denegatoria. .